Historias
Los mexicanos podemos
Hay una pregunta recurrente que se hace la gente cuando quiere hacer algo solidario y finalmente lo desecha: ¿cuántas personas podemos en realidad cambiar el mundo? Ashoka, asociación global que impulsa emprendedores sociales, cree que todos podemos. Todos podemos, pero no todos lo hacemos. “Los innovadores sociales son los bichos raros de su sector, tienen creatividad y fibra ética, con lo que logran un cambio sistemático”. Las palabras de Armando Laborde, director de Ashoka Latinoamérica, definen el trabajo de gente que se lanza a salvar una mujer maltratada, proteger un ecosistema, fiscalizar gobiernos, cuidar bosques, reformar policías o educar de forma innovadora.
Son sólo algunos casos, pero Ashoka cree en el poder de estos casos y promueve encuentros entre sus aliados para que cuenten sus historias innovadoras. Mariana Baños es la creadora de Fundación Origen, una entidad que ha asesorado a más de 700,000 mujeres en México. Personas maltratadas o de escasos recursos a las que “el miedo, las adicciones y el rezago” complican la salida de sus conflictos. El miedo es precisamente el mayor problema que atisba Ernesto López Portillo en la sociedad. El impulsor de INSYDE, entidad que promueve la reforma democrática de policías y cuerpos de seguridad ciudadana, ya ve a jóvenes interesados en estudiar para acabar con la violencia de México y fortalecer la endeble relación de la ciudadanía con la policía. Pero, advierte, si la gente no controla ese miedo y no se implica para romper la desconfíanza, el cambio no será posible. Y es que la relación con las autoridades no suele ser fácil. Eso lo sabe Almudena Ocejo, creadora del Centro de Contraloría Social (CCS-CIESAS), un organismo que ayuda a asociaciones a vigilar gobiernos locales. “Los gobiernos no están interesados en que se les analice. Hay una brecha entre los gobiernos que elegimos y lo que ocurre después”.
La brecha social también es educativa, lamenta Jorge Camil, co-fundador de ENOVA. Desde su fundación, que ha creado 70 espacios innovadores en Estado de México, enseña a personas de zonas deprimidas a usar la computadora y dar clases de inglés. Camil cree que la conectividad en México es necesaria “pero la conectividad humana”. Conexiones para impulsar la educación, en un país con un índice feroz de abandono escolar.
Contra la destrucción del ecosistema trabaja Sergio Madrid, creador del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible. Protector de los centenares de bosques que cubren el país, critica la falta de conciencia de gobiernos y ciudadanos. “Las comunidades indígenas tienen más conciencia ambiental en México que las urbanas”. Algo que comparte Alex Eaton, impulsor de un sistema que trata los desechos orgánicos para convertirlos en energía. Eaton impulsa el Sistema Biobolsa en comunidades rurales marginadas que crean su propio gas y venden los excedentes.”Tenemos un proyecto que huele muy mal, pero no contamina, pero las comunidades emprenden”.
Interesados en contar con la comunidad, los promotores de Fondeadora se han acercado a Ashoka. Fondeadora es la primera comunidad de fondeo colectivo en México para impulsar la realización de actividades creativas. Lo cuenta uno de sus creadores, Norman Müller: “Hay que romper la manera de financiar proyectos a través de las instituciones. Proponemos que sea la comunidad”.





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